Déjenme morir en mi ley
A mi abuela Juana Weber
A mi suegra María Teresa
A mis hijas
Sin marcapasos,
sin prótesis,
denle a mi corazón permiso
de cansarse, a mis arterias
permiso de romperse e inundarme--quisiera
estar conversando con una de ustedes
decir ¡ah! y quedarme,
o tenderme por un dolor de cabeza
como cualquier otro día
y no despertar más. Por nada
entrar en máquinas infernales, infinitas,
en recambio de piezas, en un aire mecánico,
en la fila desgraciada respirando al unísono.
El hálito vital es otra cosa
no un respirador mecánico; el hálito
sopla donde quiere y donde quiere se va
y marca un ritmo, tiene consonancias
inasibles para la industria de la muerte
Ahí es donde no quiero estar
en las usinas de esa industria, hecha pelele, hecha cifra
de contabilidades mezquinas, hecha presa
de los largos dedos fríos de la usura.
Señoras del buen morir, yo quisiera evocarlas
"retirándose con dignidad", como decía alguien en broma,
y muriéndose como antes, como yo quiero morir
si todavía se puede, todavía, ojalá.
En tu ley
A E.L.
En la tuya
con el lápiz colgando del brazo, con las palabras
llegándote en oleadas mientras tú
ya no las retenías ni alcanzabas
En tu ley, en la tuya
y en la nuestra, del respeto, más, del asombro
de ver hasta dónde puede llegarse
cuando la ley, hasta la ley, es propia
y no le sirven para nada
los códigos escritos desde antes.
Bueno, Rilke, claro, lo decía
en otros tiempos, y antes que él
otros, sin duda.
La muerte propia
Tal vez
en la última misericordia del cuerpo, ese flash
como de droga última, descrito en la literatura,
tal vez
en la alucinación de un túnel, de una luz
y de un consuelo, tal vez
en la última gloriosa mentira
Las vea,
señoras del buen morir, esperándome
Y a otros, los que amé, yo pueda
mirarlos a los ojos,
mientras me reciben. Qué más
podría soñarse , nada más, esa sería
la muerte propia. Espérenme.
M.T.A.
And leave no sadness behind me,
for Death shall have no dominion
For Death shall have no dominion
on the free play of dusts that once was me
and will reappear once in a while
like a bird swimming on the waves,
like a whisper,
like a whiff of jasmine when in season,
like a strange color among rustling leaves
only as an indication
that I have left you in peace
and that even my dusts
will be benevolent
and laugh once in a while as they did
when we loved each other
and were briefly together
upon a glorious earth.
On my funeral
More music
than words
I loved music
and words were a tool to me,
I could always detect
each false tone among words
About music I know less
and can be easily fooled,
easily made happy.
jueves, 7 de diciembre de 2006
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